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Cal en el termo y en los grifos: cuándo hace falta un descalcificador

6 min de lecturaActualizado el
Baño con mampara de ducha, lavabo sobre mueble y grifería nueva tras la reforma

Respuesta corta

Un descalcificador solo compensa si el agua que te llega es dura, y eso se mide con una tira reactiva o con la analítica del suministro antes de comprar nada. Con agua blanda o media no aporta casi nada. Lo que más alarga la vida de un termo, con cualquier agua, es revisar el ánodo de sacrificio cada dos o tres años y montarlo en un sitio ventilado.

Cómo saber si tu agua tiene cal

La forma más fiable es medirla. Las tiras reactivas de dureza cuestan poco, se venden en ferreterías y tiendas de acuarios y dan el resultado en un minuto. También puedes consultar la analítica de tu compañía de suministro, que publica la dureza del agua que distribuye. Como referencia, por debajo de 15 grados franceses el agua es blanda, entre 15 y 30 es media y por encima de 30 es dura.

Hay señales caseras que orientan: costra blanca en aireadores y alcachofas de ducha, una película calcárea en la mampara que vuelve a los pocos días de limpiarla, y un hervidor o una cafetera que se llenan de escamas. Si no ves nada de esto, lo más probable es que tu agua no sea dura.

Qué hace la cal en tu instalación

Con agua dura, el carbonato se deposita sobre todo donde el agua se calienta: en la resistencia del termo, en la de la lavadora y en el intercambiador de la caldera. Una resistencia forrada de cal tarda más en calentar, gasta más electricidad y acaba quemándose. En grifos y cisternas, la cal agarrota cartuchos y mecanismos y provoca goteos que no se arreglan cambiando la junta.

Con agua blanda pasa casi lo contrario: no hay incrustación, pero el agua es algo más agresiva con los metales. En instalaciones antiguas de hierro galvanizado eso favorece la corrosión, y es parte de la explicación de por qué en pisos viejos el agua sale marrón tras unos días sin usarse.

Entonces, ¿descalcificador sí o no?

Si la medición sale dura, un descalcificador protege termo, caldera, grifería y electrodomésticos, y se nota en el mantenimiento. Si sale blanda o media, no: pagarías la instalación, el mantenimiento y la sal para resolver un problema que no tienes.

En casas abastecidas por pozo propio el caso es distinto, porque el agua depende del acuífero concreto. Ahí conviene hacer un análisis completo antes de decidir, y muchas veces lo que hace falta no es un descalcificador, sino un filtro de sedimentos y, en algunos casos, tratamiento de hierro o manganeso.

Lo que de verdad le acorta la vida a tu termo

Con cualquier agua, hay tres cosas que pesan más que la cal. La primera es el ánodo de sacrificio, una pieza consumible que protege el depósito de la corrosión y que casi nadie revisa. Comprobarlo cada dos o tres años es la medida más rentable que existe para alargar la vida de un termo.

La segunda es la ubicación: un termo montado en una galería cerrada, un trastero sin ventilación o un lavadero húmedo envejece mucho más rápido en la carcasa, los anclajes y las conexiones. Y la tercera, la válvula de seguridad: si gotea siempre o no gotea nunca, algo va mal, y una válvula agarrotada es la que convierte un exceso de presión en una avería seria.

Mantenimiento básico de grifos y termo

Desenrosca y limpia los aireadores de los grifos y la alcachofa de la ducha un par de veces al año; con agua dura, déjalos una noche en vinagre. Si un monomando empieza a gotear o cuesta moverlo, el cartucho suele tener arreglo sin cambiar el grifo entero.

En el termo, además del ánodo, conviene vaciar una parte del agua por la llave de vaciado una vez al año para sacar los sedimentos del fondo, y comprobar que la válvula de seguridad descarga al accionarla a mano. Son diez minutos que te ahorran una sustitución antes de tiempo.

En resumen

  • Mide la dureza antes de comprar: una tira reactiva cuesta muy poco
  • Con agua blanda o media, un descalcificador no compensa
  • Revisa el ánodo del termo cada dos o tres años
  • Con pozo propio, analiza el agua antes de instalar cualquier tratamiento

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